Christina Koch, astronauta de la NASA que integra la misión Artemis II y fue distinguida con el premio Princesa de Asturias, habló sobre la exploración espacial, su vínculo emocional con la Luna y la necesidad de avanzar hacia Marte sin olvidarse de la Tierra.
Christina Koch tiene claro que el espacio te cambia. La astronauta de la NASA, elegida para volar en la misión Artemis II, recibió el premio Princesa de Asturias y desde ahí compartió una reflexión que mezcla ciencia con algo más personal: dijo sentir nostalgia de la Luna, una sensación que la acompaña desde que vivió de cerca la experiencia de alejarse de la Tierra y verla desde afuera.
En sus palabras, esa perspectiva también la llevó a pensar en la responsabilidad que tenemos con el planeta. Koch fue enfática en que explorar el espacio y cuidar la Tierra no son cosas opuestas, y que ir a Marte es el próximo paso lógico para la humanidad, algo que considera tan importante como urgente.
El premio Princesa de Asturias que recibió Koch pone el foco en el trabajo que viene haciendo dentro del programa Artemis de la NASA, un proyecto que busca retomar la presencia humana en la Luna y, a largo plazo, llegar a Marte. Según LA NACION, Koch aprovechó la ocasión para compartir estas ideas sobre el futuro de la exploración espacial.








