El tiempo que los adolescentes pasan frente a las pantallas fue uno de los puntos destacados por el biólogo Fabricio Ballarini. Según sus observaciones, el promedio llega a seis horas y media diarias, mientras que los videos que consumen pueden durar apenas unos segundos.
Los especialistas explicaron que las plataformas están diseñadas para ofrecer contenido de manera continua y evitar que el usuario tenga que decidir qué mirar después. El scroll infinito y las notificaciones funcionan como mecanismos que favorecen esa permanencia.
Para reducir el uso automático, recomendaron comenzar por conocer cuánto tiempo se pasa realmente frente al teléfono. También propusieron establecer reglas compartidas, como no utilizar dispositivos durante las comidas, y buscar actividades que permitan ocupar el tiempo fuera de las pantallas.








