La imagen de Marc Anthony se mantuvo prácticamente sin grandes cambios a lo largo de su carrera. A diferencia de las tendencias pasajeras, el cantante construyó su estilo alrededor de prendas de sastrería, siluetas definidas y una gama de colores que privilegia el negro, gris, blanco, azul oscuro y beige.
El traje negro es una de sus elecciones más frecuentes y puede aparecer acompañado por una camisa del mismo tono, una camisa blanca o una corbata estrecha. En sus conjuntos, los accesorios suelen ocupar un lugar secundario y el protagonismo queda puesto en el corte y la combinación de las prendas.
Cuando abandona la ropa formal, incorpora chaquetas de cuero, jeans oscuros, camisetas lisas y botas. De esta manera, mantiene las mismas claves visuales tanto en una alfombra roja como en una aparición cotidiana.








