A pocas horas del cierre de las urnas, Lula da Silva y Flavio Bolsonaro convocaron a sus seguidores en distintos barrios de Río de Janeiro en un duelo de movilización que mostró lo reñida que está la elección.

Río de Janeiro vivió una jornada intensa con dos actos de campaña que se desarrollaron casi en simultáneo en distintos puntos de la ciudad. Lula da Silva eligió Copacabana para su cierre y se dio un baño de masas frente al mar, rodeado de miles de personas que llegaron a apoyarlo. Al mismo tiempo, el senador Flavio Bolsonaro concentró a sus seguidores en Barra de Tijuca, del otro lado de la ciudad, en un acto que también reunió a una cantidad considerable de gente.

La polarización que se vivió en las calles de Río refleja el estado general de una elección que prometió ser muy disputada. Tanto el equipo de Lula como el de Flavio Bolsonaro salieron a mostrar que tienen capacidad de movilización, porque en una elección tan pareja la cantidad de gente que uno logra llevar a la calle también forma parte del juego político y mediático.

Ambos candidatos apostaron por Río como escenario final de sus campañas, lo que confirma el peso electoral y simbólico que tiene esa ciudad en Brasil. Según LA NACION, los simpatizantes de los dos lados midieron fuerzas en la ciudad carioca en lo que fue uno de los cierres de campaña más movidos de los últimos tiempos.

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