Conrado Estol, neurólogo argentino, explicó que el estilo de vida incide directamente en la salud genética de las personas y pidió dejar de ver el sobrepeso como un problema meramente estético.
Hay algo que Conrado Estol quiere que quede claro: el sobrepeso no es solo una cuestión de cómo uno se ve, sino una enfermedad con consecuencias serias para el cuerpo y la mente. El neurólogo lo dijo sin vueltas en una entrevista reciente y agregó un dato que invita a pensar: los hábitos de vida —comer bien, moverse, dormir las horas necesarias— pueden influir en la mitad de lo que se atribuye a la genética. Eso significa que no estamos del todo atados a lo que heredamos.
Estol insistió en que la prevención temprana es clave. No tiene sentido esperar a que aparezca una enfermedad crónica para empezar a cuidarse. El especialista planteó que cuanto antes se adoptan buenos hábitos, mejores son las chances de evitar problemas de salud a futuro. Esta idea, aunque suena lógica, todavía no está del todo incorporada en la forma en que muchos argentinos se relacionan con la medicina.
El neurólogo viene trabajando desde hace tiempo en la relación entre el estilo de vida y la salud del cerebro, y sus palabras en esta entrevista apuntan a generar conciencia sobre algo que muchas veces se subestima. Según LA NACION, Estol busca que la gente entienda que las decisiones cotidianas tienen un peso enorme en la salud a largo plazo.








