Un equipo de investigadores logró diseñar relojes moleculares capaces de estimar el envejecimiento en humanos y animales. El avance se basa en el análisis de la actividad genética en distintos tejidos. Esto permite identificar patrones biológicos asociados al deterioro celular.
El estudio detectó señales comunes del envejecimiento en distintas especies, lo que sugiere mecanismos compartidos. Estas herramientas no miden la edad cronológica, sino el estado real de los tejidos. Así, podrían ayudar a entender cómo envejecen diferentes órganos.
Los especialistas señalan que el desarrollo abre nuevas posibilidades en la investigación biomédica. A futuro, podría servir para evaluar tratamientos y mejorar la calidad de vida. Sin embargo, aún falta avanzar para su aplicación clínica.








