Un hospital argentino logró un avance destacado en bioingeniería de tejidos: la creación de piel a partir de células del mismo paciente, destinada a tratar quemaduras graves y úlceras crónicas.
La técnica, conocida como cultivo autólogo dermo-epidérmico para autoinjerto, permite tomar una pequeña muestra de piel, cultivarla en laboratorio y luego aplicarla sobre la herida para regenerar tejido propio.
Cómo funciona la técnica:
- Extracción: Se obtiene un fragmento mínimo de piel (dermis y epidermis), generalmente de la zona inguinal.
- Cultivo: Las células crecen en plasma rico en plaquetas del paciente, lo que favorece la multiplicación celular y minimiza riesgos de rechazo o infección.
- Autoinjerto: Entre 10 y 17 días después, la piel cultivada se aplica sobre la herida, protegida con gasa húmeda y vendaje compresivo.
- Cierre de la lesión: En 30 a 120 días, el tejido se regenera completamente, recuperando elasticidad y funcionalidad.
Beneficios y resultados:
- Recuperación de 95% de elasticidad, frente al 75% con piel artificial.
- Mayor seguridad, al evitar rechazo inmunológico y contaminación biológica.
- Cicatrización más natural y estética.
- Procedimiento mínimamente invasivo y ambulatorio.
- Reducción de costos frente a sustitutos dérmicos comerciales.
El Dr. Luis Mazzuoccolo, jefe del Equipo de Bioingeniería de Tejidos del Hospital Italiano, destacó que esta técnica acelera la regeneración de la piel, preservando funciones clave como sensibilidad y elasticidad. Tras ocho años de investigación, representa un importante avance terapéutico y abre nuevas oportunidades para pacientes con heridas complejas.








