Las tarariras bonaerenses retomaron su actividad gracias al aumento de temperaturas, y los buenos niveles de agua en lagunas y canales de la provincia hacen que esta primavera arranque con muy buenas expectativas para la pesca.
La primavera llegó y con ella las tarariras volvieron a la acción en la provincia de Buenos Aires. Estos peces, que en invierno se vuelven lentos y difíciles de pescar, reaccionan rápido cuando la temperatura del agua empieza a subir. En lagunas y canales del interior bonaerense ya se nota la diferencia: están más activas, se acercan más a la orilla y responden mucho mejor a los señuelos.
A eso se le suma que el nivel del agua en varios espejos y canales de la provincia está bastante bien para esta época. Eso es clave porque cuando el agua es escasa los peces se concentran en zonas más profundas y son más complicados de encontrar. Con buenos niveles, en cambio, las posibilidades de tener una jornada productiva crecen bastante para los que salen a pescar desde la orilla o en bote.
La combinación de calor y agua en cantidad hace que esta temporada arranque con muy buen pie para los pescadores bonaerenses que tienen a la tararira como pez favorito. Según Clarin, las condiciones actuales son ideales y generan altas expectativas de cara a los meses de primavera y verano.








