Una intensa tormenta geomagnética, provocada por una llamarada solar de clase X1.9 y una eyección de masa coronal, se aproxima a Argentina. Es el fenómeno más fuerte registrado en el país en 22 años, con posibles interferencias en satélites, GPS y comunicaciones.
La tormenta geomagnética es una alteración del campo magnético terrestre causada por la interacción del viento solar con la magnetosfera, el escudo natural que protege al planeta. Cuando una eyección de masa coronal impacta directamente, se generan corrientes eléctricas que pueden afectar tanto sistemas espaciales como terrestres.
El fenómeno actual forma parte de una secuencia de erupciones solares originadas en una región activa del Sol, con un grupo de manchas solares de gran tamaño. Por ello, los especialistas advierten que no se descartan nuevas llamaradas en los próximos días, aumentando la importancia del monitoreo continuo.
En Argentina, las zonas más sensibles son el sur del país y áreas próximas a la Antártida, donde las perturbaciones magnéticas podrían interferir en sistemas de navegación, comunicaciones y señales satelitales. Se estima que la tormenta podría alcanzar su pico durante el fin de semana del 31 de enero.
Aunque no se esperan efectos generalizados sobre la población, el evento evidencia cómo la actividad solar puede impactar la tecnología cotidiana y la infraestructura crítica. Se recomienda a embarcaciones, aeronaves y operadores de sistemas satelitales extremar precauciones y mantener métodos de navegación tradicionales como respaldo.








