Durante las vacaciones, los cambios en la rutina, los horarios irregulares, las comidas desordenadas y el mayor uso de pantallas pueden afectar el sueño de niños y adolescentes, impactando su bienestar físico y emocional.

La Dra. Sol Segura Matos (M.N. 140.644), especialista en la Unidad de Medicina del Sueño de Fleni, advierte que la falta de descanso puede generar dificultad para concentrarse, irritabilidad, baja energía y, en casos más severos, ansiedad o tristeza. El trastorno más común en vacaciones es el retardo de fase, cuando los jóvenes se acuestan y despiertan mucho más tarde de lo habitual.

Para mantener un sueño saludable, la especialista recomienda seguir estas 8 pautas:

  1. Horarios regulares: acostarse y levantarse a horas aproximadas, incluso con mayor flexibilidad.
  2. Luz natural por la mañana: favorecer la exposición solar temprana para ayudar a regular el reloj biológico.
  3. Actividad física: realizar ejercicios o juegos al aire libre, preferentemente por la mañana.
  4. Siestas cortas: evitar dormir siestas largas, especialmente después de las 17 horas.
  5. Reducir pantallas: limitar el uso de dispositivos al menos dos horas antes de dormir; optar por lectura o actividades tranquilas.
  6. Ambiente adecuado: mantener el dormitorio cómodo, con luz tenue y temperatura cercana a 22 °C.
  7. Evitar estimulantes por la tarde: reducir café, té, bebidas cola y chocolate después de las 17 horas.
  8. Rutinas relajantes: realizar actividades calmadas antes de dormir, como escuchar música suave o practicar técnicas de relajación.

Seguir estas recomendaciones ayuda a que los niños y adolescentes conserven un sueño reparador, favoreciendo su energía, concentración y ánimo durante las vacaciones.

Durante las vacaciones, los cambios en la rutina, los horarios irregulares, las comidas desordenadas y el mayor uso de pantallas pueden afectar el sueño de niños y adolescentes, impactando su bienestar físico y emocional.

La Dra. Sol Segura Matos (M.N. 140.644), especialista en la Unidad de Medicina del Sueño de Fleni, advierte que la falta de descanso puede generar dificultad para concentrarse, irritabilidad, baja energía y, en casos más severos, ansiedad o tristeza. El trastorno más común en vacaciones es el retardo de fase, cuando los jóvenes se acuestan y despiertan mucho más tarde de lo habitual.

Para mantener un sueño saludable, la especialista recomienda seguir estas 8 pautas:

  1. Horarios regulares: acostarse y levantarse a horas aproximadas, incluso con mayor flexibilidad.
  2. Luz natural por la mañana: favorecer la exposición solar temprana para ayudar a regular el reloj biológico.
  3. Actividad física: realizar ejercicios o juegos al aire libre, preferentemente por la mañana.
  4. Siestas cortas: evitar dormir siestas largas, especialmente después de las 17 horas.
  5. Reducir pantallas: limitar el uso de dispositivos al menos dos horas antes de dormir; optar por lectura o actividades tranquilas.
  6. Ambiente adecuado: mantener el dormitorio cómodo, con luz tenue y temperatura cercana a 22 °C.
  7. Evitar estimulantes por la tarde: reducir café, té, bebidas cola y chocolate después de las 17 horas.
  8. Rutinas relajantes: realizar actividades calmadas antes de dormir, como escuchar música suave o practicar técnicas de relajación.

Seguir estas recomendaciones ayuda a que los niños y adolescentes conserven un sueño reparador, favoreciendo su energía, concentración y ánimo durante las vacaciones.

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