El nuevo líder de la Iglesia católica es el primer papa estadounidense. Los cardenales explicaron que no buscaban una copia de Francisco, sino una voz propia con continuidad espiritual. León XIV fue elegido por su equilibrio entre tradición y renovación.
Siete cardenales de EE.UU. detallaron en Roma las razones detrás de la elección del nuevo papa, antes conocido como Robert Prevost.
Destacaron su forma de escuchar, su humanidad en el trato cotidiano y una fe sólida que se expresó sin discursos grandilocuentes.
Negaron que su origen estadounidense haya influido de manera decisiva en su elección. “No fue una cuestión política”, aseguraron.
Resaltaron que posee el pensamiento teológico de Benedicto XVI y la pasión misionera de Francisco, pero con una impronta única.
Fuenet: Infobae








